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jueves, 5 de enero de 2012

Segundo día a Bordo parte 4

Capítulo 4 Segundo día a bordo.
Al día siguiente, visitamos la cabina del capitán. Comprobamos la tremenda habilidad que necesita  para orillar o acercar a orilla semejante barco para que suba y baje gente. Nos explicó él, que hay bancos de lodo por donde podemos encallar y grandes troncos hundidos con los que se puede chocar. Hay que saber de navegación fluvial, sin duda. El río Marañón, por donde navegamos, es la super carretera por donde todos viajan. Ahora rumbo al río Amazonas, para llegar a Nauta e Iquitos.
Más tarde, vimos asombrados como una pareja de nativos, remaban a todo dar desde la orilla de su pueblo, para darnos alcance. Sin que el barco se detenga o baje la velocidad, el hombre se trepó a la volada y su mujer siguió remando con destino a la orilla. Nos quedamos asombrados. Fue como subir en Lima a la combi o bus a la volada.
Oscar Prieto Ramírez y Carlos Coletti
Por la tarde, nos llevamos una sorpresa. No había trago y estábamos más tranquilos que una foto. Subieron un grupo de chicos de varias nacionalidades hasta nuestro piso. Todos menores en su mayoría. Bordeaban los 20 años. Llevaban meses en la selva haciendo ayuda social y enseñando de todo a las comunidades más alejadas de la selva. Uno de ellos llevaba un banjo que tocaba desde su hamaca. Otros leían algún libro y tuvimos la oportunidad de compartir la mesa o lo que fue nuestro bar, con algunas de las hermosas muchachas europeas. Tenían un líder que era un señor de alrededor cincuenta años. El era retirado de las drogas y había decidido entregar su vida a Cristo. Hoy por hoy, guía a estos chicos que desean ayudar a comunidades muy alejadas de la selva, donde no llega ni Cristo.
Atardecer Río Marañón
Si de algo me he de acordar de ese día en particular, es que vi hermosos atardeceres. Fue emocionante mirar y contemplar la selva en una de sus mejores expresiones. Tomamos muchas fotos, tocamos la guitarra, vimos como al final de la tarde en la baranda del barco, las arañas empezaban a tejer sus telas a gran velocidad. Ya debíamos ser precavidos de no chocar nuestras rodillas con ellas. Creo que vimos algo de ocho arañas en distintos sitios de la popa. El carnicero Motta estaba !aterrado! jajajaja nosotros no hacíamos más que alucinar arañas gigantes que se lo llevaban y lo envolvían en su gigante capullo.
Río Marañón
Ese día por la noche llegamos al Puerto de Nauta, uno de los pueblos más antiguos de la Amazonía. Nauta está a orillas del río marañón que fue por donde llegamos. Dista a 96 kilómetros de Iquitos.  Decidimos bajar allí para ir ganando algo de tiempo e ir por carretera hasta Iquitos. De allí, nos iríamos a un Lodge dentro de la selva.
Nauta es muy oscuro y sus casas son pequeñas. También recuerdo haber visto varias calles estrechas con sus pistas de lodo. Esto se debe a las constantes lluvias. Conseguimos una camioneta que nos llevó en dos horas hacia Iquitos. Ya en Iquitos nos separamos. Coletti y yo, nos fuimos a un Lodge por el río Amazonas a internarnos en la profunda selva.
La historia continúa en Iquitos.
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Oscar Prieto Ramírez
Mi Best Seller Lulita la estrella Marina se vende en Amazon.com

viernes, 16 de septiembre de 2011

POEMA INSPIRADO EN LA OBRA LULITA LA ESTRELLA MARINA

Poema inspirado en mi obra:
Autor de la poesía: Aranza Angulo del 6to grado primaria.
Colegio Hiram Bingham. Mi visita en el 2,009.
He decidido publicar este poema y otros más según tiempo que me pueda dar. Deseo dar a conocer al mundo entero lo bello y hermoso que un niño peruano o niña, puede escribir.  En mis visitas a los colegios, los niños al leer mi obra Lulita la estrella marina, se sensibilizan y sacan hermosas obras como esta.

Sus papás la quieren como una joyita
Un día una loca idea tuvo
Decidió ir al espacio oscuro
Para conseguir su luz
Para impresionar a alguno.

Ella vivió mucho peligro
Pero no se cansó y lo persiguió
Conoció mucha gente
Pero nunca perdió la mente.

Esto me enseñó a perseguir
Buscar y decidir
Arriesgar y afrontar
Todo para lograr tus sueños.

Ella entendió lo que debía
Pues gracias a eso, ella
Finalmente feliz viviría.


martes, 19 de julio de 2011

!No tengo tiempo!

Una frase que frena nuestro potencial.

Tres palabras que frenan nuestras vidas y que parecen hasta detener el mundo. Una frase que nos delata y dice mucho de nosotros mismos, que refleja la poca disponibilidad a ofrecer un esfuerzo más, la que nos frena día a día. Por donde vamos, la repetimos robotizados una y otra vez, recorriendo la vida en automático, tal cual una botella plástica que recorre el río a merced de su corriente. Corremos excusándonos a diestra y siniestra que el trabajo nos quita el tiempo, que tenemos que hacer, que tratamos pero no se puede, terminando rendidos con la conocida frase, es que no tengo tiempo.  La expresión nos hace continuar dóciles en el caos que estamos inmersos, sin poder detenernos un momento a contemplar, pensar, planificar, coger nuestro norte nuevamente.
Particularmente, el no tengo tiempo fue parte de mi vocabulario común, hasta que tuve la feliz oportunidad de participar en un taller de liderazgo, llamado Life Symphony, el cual recomiendo mucho por las poderosas herramientas que recibimos. Allí me pude dar cuenta que uno debe darse  tiempo para cumplir nuestras metas y sueños.  Fue en ese lugar, donde me hicieron ver que podía pisar el acelerador de mi vida, hacer cosas realmente sorprendentes y dejar de lado la saboteadora frase. Gracias a Dios aquella expresión prácticamente quedó en el olvido y me esfuerzo cada vez más en perseguir mis metas, sin poner excusas.
Recordemos un momento nuestra etapa de juventud, repletos de sueños, pensando que  todos son realizables. Pasan los años, quedando esta atrás  y uno se va contagiando de todo tipo de temores, que se anteponen en nuestro camino como una niebla, que nos impide ver con claridad nuestros deseos. Aquellos miedos paralizan nuestro ser para dar el paso adelante, ganar una oportunidad más o una nueva experiencia para aprender. Luego que nos detiene, ese miedo se vuelve sonoro en la frase: ¡es que no tengo tiempo! Sin duda, nos pasaremos el resto de la vida repitiendo una y otra vez lo mismo, si no tomamos la debida responsabilidad y dar de una vez lo mejor de nosotros. Está demostrado que somos capaces de hacer y lograr lo que queramos, entones me pregunto siempre:
Por qué seguimos haciendo lo que no nos agrada?
Por qué seguimos poniendo más excusas como que el tiempo fuese el culpable de nuestra falta de decisión?
Cuando nos hacemos adultos, el virus continúa bien enraizado, listo para causar más daño. Ya no se contenta con nosotros, en adelante perjudicará a la familia que formemos. Es muy común escuchar: quiero tener hijos, es lo más maravilloso de la vida. Una vez que estos llegan, los padres siguen más avocados a sus quehaceres diarios, algunos adictos al trabajo, que olvidamos todo lo demás. Cuando los padres regresan por fin a casa cansados de un largo día, hacen relucir nuevamente el virus del no tengo tiempo. Para mala suerte del niño debe escucharla reiteradas veces y por muchos años hasta que sea parte de él, debilitando su autoestima, cayendo de a pocos en esa terrible enfermedad.
Claramente dicha situación se refleja en mi primera obra Lulita la estrella marina, que es un relato dedicado a la familia. En un fragmento, Lulita viaja al mundo de las estrellas celestiales para brillar y sentirse importante. En medio de una conversación con una estrella celestial, escucha nuevamente la frase. Ella no puede evitar reflexionar de aquella familiar expresión: ¡No tengo tiempo! a mí me suena a no tengo ganas, pensó Lulita la estrella marina.
Cada uno conoce bien sus sueños, algunos quizá estén guardados en lo más recóndito de nuestro ser. Hagamos un esfuerzo y busquemos ratos libres para luchar por ellos. Será el mejor ejemplo que reciban nuestros hijos y nosotros mismos. Darse un tiempo para dar el paso, garantiza el antídoto que matará a ese virus paralizador.


martes, 12 de julio de 2011

¿Por qué es tan importante leer?

¿Por qué es tan importante leer?

Leer nos transporta a un mundo imaginario, sin límites, donde nuestra imaginación navega y se expande en el basto mar de la lectura. Leer le da profundidad a nuestros pensamientos, nos invita a soñar en grande y a la vez nos va equipando de las armas necesarias para hacerle frente a la vida, si aquella que nos parece cada vez más compleja de resolver, pues no encontramos las herramientas necesarias para hacerle frente y terminamos rendidos ante ella.


La lectura nos provee de esas herramientas en forma de imaginación, creatividad, fantasía y sueños. Debo coincidir con otros, que la creatividad es la palanca más poderosa para hacerle frente a la vida, aquella palanca que mueve nuestro mundo, tal como dijo muchos siglos atrás el científico matemático griego e inventor Arquímedes “Dame una palanca y moveré el mundo! Tal afirmación no está nada lejos del poderoso poder de apalancamiento que ofrece la lectura. Viéndolo de otra manera, si necesitamos poner un negocio, necesitaremos ser más creativos para lidiar con la competencia, con el duro mercado, vamos a necesitar tener una lluvia de ideas o como se dice en otros términos: una tormenta de ideas. Solo estás derivan de la poderosa imaginación producto de una buena y sana lectura, pero ¿Qué leemos? Tomemos conciencia de leer información que nos enseñe, que alimente nuestro cerebro, espíritu y alma. Solo nosotros somos capaces de escoger lo que leemos y dar a nuestros hijos calidad de lectura.

¿Cómo formar niños lectores?

La lectura parte de nuestro hogar. Si los padres leen, los hijos los imitarán y esto se repite por generaciones. También debemos incentivar a los políticos la creación de librerías en todo lugar, para que aquel profesor, que actualmente no tiene la capacidad de comprar varios libros por sus bajos ingresos, pueda solicitarlos prestados, leerlos y escogerles a sus alumnos los mejores relatos, leerlos en clase y hasta analizarlos. Hay que trabajar duro en eso.


Gracias a Dios mi padre muy lector, compró una serie de enciclopedias cuando era yo un niño y escogió temas acordes a mi edad. Nunca olvidaré que había una de ellas que trataba acerca de astronomía en general. Me la pasé leyendo eso una y otra vez hasta imaginar como era cada planeta y el espacio sideral en sí. No es coincidencia para nada en absoluto, que muchos años después en mi adultez yo escribiera un cuento llamado Lulita la estrella marina, donde la protagonista viaja desde el mar, al infinito espacio a buscar brillar como las estrellas celestiales.
Me pregunto siempre. ¿Todo el cuento Lulita la estrella marina que escribí, llegó a mi cabeza de la nada? ¿Cómo se me ocurrieron tantas ideas?
¿De donde crees tú?

Oscar Prieto Ramírez 99816-1677 nextel.
Escritor y autor del Best Seller Lulita la estrella marina de autoayuda y motivación.


viernes, 1 de julio de 2011

Lulita la Estrella Marina

Ustedes se preguntarán quien es Lulita la estrella marina , ella es la protagonista de mi primer cuento de auto-ayuda y liderazgo para niños, adolescentes y padres de familia de Latinoamérica. Lulita no es ajena a lo que le sucede a los niños del mundo, ya que como todos los padres de familia necesitan trabajar y ausentarse varias horas fuera del hogar puede afectarles de alguna manera su autoestima.

El cuento escrito en un estilo coloquial y narrativo trata de la vida de Lulita la estrella marina que busca soñar, brillar como una estrella celestial para sentirse bella e importante y así, atraer la atención de sus padres. A diferencia de muchos, en vez de quedarse sufriendo y llorando lamentándose de su suerte, decide ir en busca de la peligrosa "peña de las morenas" la cual por su gran tamaño parece tocar las estrellas del cielo y será el "vehículo" que la llevará a los cielos celestiales para conseguir su luz y sentirse importante y aprender a continuar con su camino lleno de retos y desafíos juveniles que le permiten madurar y darse cuenta que ella brilla con su luz propia.

Niñas del Newton College

El cuento Lulita la estrella marina representa una metáfora referida al aprendizaje sobre los sueños que son más importantes que los miedos y debemos dar el paso adelante en lugar de paralizarnos, víctimas de nuestros miedos y temores.

Lulita la estrella marina es considerado por los medios de prensa como el best seller y la versión latina de "El Principito" lo cual ha motivado diversos comentarios del público en general que dan testimonio del valor de esta producción literaria que hoy en día me viene dando grandes satisfacciones al sentirme que estoy aportando para los niños y las familias del mundo y constituye mi legado personal para las futuras generaciones.

Actualmente mi historia de éxito y de perseverancia está concursando en "Historias de Tiempo" concurso organizado por Interbank, soy semifinalista entre miles de historias que están compitiendo.