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sábado, 12 de octubre de 2013

FIL Arequipa 2013 y !Por qué a mí!


Mi segunda obra
Una vez más soplaron los vientos hacia el sur y me llevaron a Arequipa. Esta vez a participar una vez más en la FIL Arequipa 2013 o Feria del libro. Aquella vez  presentando mi segunda obra cuento !Por qué a mí! Invito a leer el prólogo de la obra.


Entrevista en TV Unsa Arequipa






Como por arte de magia, me tocó nuevamente la primera  presentación el día de la inauguración, el día 26 de setiembre. Aunque era estupendo ser el primero del día inaugural, hubo para nacional y la feria estuvo algo vacía. No había colegios y parte de la ciudad bloqueada. Contraviento y marea presentamos,  acompañado de estudiantes universitarios, mamás, niños y alguna que otra abuela lectora.

Los días restantes, aumentó el público y las ventas por supuesto, así como también bubo  autógrafos, fotos con niños y algún otro adulto que se animó a leer mi nueva obra.

Pude conocer a Antonio Tomasio, que presentó un gran libro de autoayuda Tuve la oportunidad de estar en unas de sus charlas a jóvenes de secundaria. Pensaba en algún momento “Ojalá al menos el 20% de esto chicos tome conciencia de lo que este hombre enseña” pues la mayoría no escucha y se pierden la oportunidad de construir un futuro brillante, ganando tiempo. Yo fui de esa clase de chicos. No escuchaba nada o casi nada parecía importarme.

Joven lector de autoayuda
Gracias a las Librerías Flores y San Francisco, pude ofertar mis cuentos, claro se vendió  también: Lulita la estrella marina (1er capítulo)que es la primera de ellas y que quedó como la más vendida de la primera Fil Arequipa.

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Niñas fans de Lulita
Busca mis obras en Crisol o Zeta Book Store.

También puedes pedir tus cuentos por Delivery autografiados por mí. Sígueme en mi Facebook:

martes, 23 de agosto de 2011

Nuestro problema de Alienación
Según diccionario alienación significa la pérdida de personalidad, la identidad y las ideas propias de una persona o de un grupo de personas debido a la influencia de otras. Es como considerar que otros son mejores que nosotros por su raza, nivel socio económico, religioso, buscando plagiar la forma de vestir, hablar, pensar, actuar, olvidando completamente nuestra real forma de ser, obviando nuestras raíces, como si nos avergonzaran.
Desde el colegio vengo escuchando esa palabra en tono de burla hacia algún compañero, en ese entonces, sin imaginarme que yo sería víctima muchos años después de esa expresión. Cuando escribí mi primer cuento llamado Lulita la estrella marina, hace poco participé en la Feria Internacional del Libro 2,011 en Lima. Cabe mencionar que para ese entonces yo me sentía muy digno de mi libro, pues había sido catalogado por algunos medios de prensa como la versión latina del Principito o el Principito latino, por mostrar algunas semejanzas.
Saqué copias de un par de notas de periódicos, que hablaban de mi obra y daban fe de tal comparación. Se las mostré a los periodistas de algunos canales de tv, reiterándoles que la obra era echa en el Perú y que los peruanos, éramos capaces de hacer las cosas bien. Víctimas de sus problemas de alienación, fueron corriendo a entrevistar a otros escritores como venezolanos, chilenos, etc. Lo cierto es que comprobé yo mismo y un colega escritor que estaba allí, que aquellos periodistas aman lo extranjero. No les importa que escriben o que tan violento o sexual sea el libro, porque ni lo saben, no tienen idea, lo que importa es entrevistarlo porque es mejor que nosotros, es extranjero y vienen a hacernos un favor estando en nuestra feria.
Lo cierto es que no tengo ningún problema con que se les facilite los medios de prensa a escritores extranjeros, ya que tienen todo el derecho, lo que nos molesta a algunos escritores peruanos es que nuestros propios compatriotas periodistas nos saboteen dándonos la espalda, en nuestra propia tierra o casa, creyendo que nosotros somos inferiores.
Este es tan solo una raya más al tigre en los temas de alienación que sufrimos día a día.  Espero que podamos combatirlo y quizá frenarlo, haciendo saber a nuestros niños que los peruanos somos especiales y únicos. Ya tenemos varias pruebas de que lo somos.
¡Arriba Perú! El mundo entero ya sabe de nosotros.


martes, 9 de agosto de 2011

Mi viaje a Arequipa por carretera

Arequipa Querida

nuestro Toyota 1980
Siempre había ido a Arequipa por la feria del Libro y me la pasé tan ocupado que nunca le hice una buena visita. Por las fiestas patrias, decidí irme con mi familia a descubrir los encantos de Arequipa.
Quien diría que con un Toyota del 80, en el que muchos me dicen que tenga cuidado, me fui con mi familia en un viaje de más de una semana a la tierra del Volcán Misti.
Salí un sábado a las 8.30 am con mi esposa Lulu y mi hijita María Pía.  La misión era llegar como máximo domingo por la noche ya que el lunes 25 de julio a las 7.00 pm, tendría un conversatorio con críticos literarios arequipeños en la Alianza Francesa de Arequipa, el tema, pues uno que nunca imaginé en mi vida, algo que nunca pensé que yo sería protagonista: Mi primera obra Lulita la estrella marina era comparada con la obra El Principito de Saint Exupéry. La sala,  estuvo galardonada por varias personalidades del mundo de la literatura, de la talla de Gaby García Arce que es Presidenta de la Asociación de Escritores de Literatura Infantil en el Perú.
Si bien este viaje tenía un fin de participar en aquella reunión aprovechamos para salir de vacaciones y poder recorrer Arequipa a nuestro antojo y por supuesto conocer la extraordinaria belleza de la carretera Lima Arequipa de la que se habla de precipicios junto al mar.
Saliendo de Lima nuestro objetivo era llegar hasta Chala, donde quedan dos hoteles muy conocidos: Puerto Inka y El Hotel de turistas de Chala. Ambos frente al mar. Nuestra primera parada fue en el grifo Autopasa en el KM 145 de la panamericana sur, del Sr. Benito Florencio mi amigo y cliente, para cargar Gas GLP. Hasta allí todo es autopista y quizá unos 20 km más donde se acaba. De allí llegamos hasta la ciudad de Ica. El sol es impresionante luego de dejar Lima húmeda y fría. En Ica el paisaje es verde ya que allí y en Pisco que está cerca, se procesa la uva para el vino y el Pisco peruano.

En la torre dode se ve las líneas de Nazca

Por Chincha, Ica y Pisco, solo se transita por la pista antigua de carril  de ida y de vuelta, felizmente en buenas condiciones. Volando como un rayo, pasamos la ciudad de Pisco, que fuera destruida por uno de los peores terremotos. Fuera de eso, un tsunami destruyó lo poco que quedaba en pie. Luego pasamos frente a la ciudad de Paracas, que también fue destruida en sus costas por el mismo tsunami. Allí hoy en día hay hoteles lujosos y una diversidad marina para ver como en ningún otro lado del mundo. Obviamente pasamos de frente. En adelante la carretera se vuelve desértica por ambos lados. Parece que no hay nada de nada en todo ese trayecto hasta Nazca, donde se pueden apreciar las líneas sin  subir a un avión. 
En medio de la nada, encontramos una torre como de tres pisos de altura de un edifcio. Cerca de allí volaba una avioneta, que raro!! Pensamos. Había en dicha torre, turistas, pues nos dimos cuenta que estábamos frente a las líneas de Nazca. Estacionamos y por 4 soles o algo así cada uno, subimos hasta el final de la torres para ver impresionados algunas de las líneas, tales como el lagarto que fue cortado por su cola por el paso de carretera. El aire es fuerte allí y hay una sensación de que la nada vive alrededor. Compramos una estampa y algo más de recuerdo y nos subimos al carro. Subimos a la bebe nuevamente en su silla detrás con su dvd portatil. Sí, el dvd una nana verdadera. Dios bendiga a la nana! María Pía se la pasó viendo Mickey Mouse y comiendo galletas y chocolate. Lulu confirmó que una bebe sobrevive comiendo solo eso, leche???  Jajaja ni una gota por al camino.

La nana darling portatil
Trepamos a nuestro carro y seguimos raudos y veloces. Lulu y yo conversando del paisaje y de lo bello que es nuestro Perú, tomando fotos por allí y por allá por la ventana. Se hizo de noche y entramos en un serpentín de subidas y bajadas, curvas y curvas. No se veía nada de nada en aquella boca del lobo. No lo sabíamos pero estábamos rodeados de pricipicios en una pista de un solo carril lleno de baches. Alrededor de las 7.30 pm llegamos a Chala. Una caleta de pescadores rústica como ella misma. Se ven varias camionetas nuevas alrededor de una ciudad bastante rústica. Extraño! Luego en Arequipa un amigo me comentó que dichas camionetas o algunas de ellas perteneces a mineros formales e informales que solo se dedican a hacer dinero y más dinero, metidos en la mina día y noche.

Llegada al Hotel de Turistas de Chala u Hotel embrujado de Chala
Llegamos por fin al Hotel de turistas de Chala o quizá decirle el Hotel encantado de Chala. A mi regreso a Lima donde me volví a hospedar allí, bajé a tomar un pisquito al bar mientras Lulu dormía a la bebe.
Descansando mirando el mar en Chala
Yo sentía en algunos momentos, que en el Hotel alguien me miraba o alguien estaba cerca observando. Me detenía y miraba por delante, luego giraba en mis talones hacia atrás. Nada visible alrededor.
Me quedo muy quieto . Nada! Raro! Ya en el bar le cuento al barman que siempre tengo la sensación de que el Hotel esta embrujado. El me comenta que ha habido inquilinos que muy temprano en la mañana se han ido. Ni siquiera se quedan a tomar el desayuno, pues algo los asustó. No pueden dormir bien, sienten pasos de alguien que no está etc. Debemos considerar que el Hotel tiene más de 70 años. Es una casa que a mi entender a sido restaurada. Bebiendo relajadamente un ardiente pisco de chacra de la zona, escuchando la rompiente del mar enfrente, el joven barman, muy suelto de huesos y de muy buen humor, me dice que justo donde estoy parado con mi copa, comúnmente se para alguien y empieza a caminar por un pasillo hasta llegar a la recepción, para detenerse allí. Cuentan que en un cuarto familiar, se escucha el llorar de un bebe, extraño. Personal de la cocina también sienten pasos o escuchan ruidos. Ya acostumbrados a eso, no parece importarles mucho. Es mucho más deleitoso escuchar el mar, que los pasos de alguien, que ya no existe.
El Hotel cuenta con un estacionamiento privado. Las habitaciones dan ventana y terraza al mar. ¡Increible! Contacto con el mar es lo mejor que nos puede pasar en la vida. Las habitaciones limpias y los baños también. Te ponen shampoo sedal con desodorante sedal. Al menos fue así una noche, ya que la otra fue el shampoo del Hotel. María Pía de 2 años, corre de un lado a otro de nuestra habitación del segundo piso feliz de saber que dormirá frente a la playa. Lulu y yo relajados de haber llegado sanos y sin problema alguno con nuestro Toyota corona 1,980. Ya saben, muchos te dicen que tu auto no llegará por ser antiguo, nosotros preferimos tomarnos el riesgo y hacer lo que nos gusta, viajar. Aprovechamos para comer un piqueo mientras se duerme la bebe y tomar un delicioso Whisky frente al mar. Luego a relajarnos del largo día manejando, seguir bebiendo y tomar algunas fotos, sabiendo que al día siguiente saldremos a Arequipa.
Despertando en Chala.
Caleta de pesacadores de Chala Arequipa
Al amanecer sientes el relajante ruido del mar acompañado de la deliciosa brisa marina. Abro mis cortinas y una hermosa caleta se deja ver acompañada de unas 30 lanchas de pesca que yacen allí reposando al suave golpeteo de las olas.
Hacia el sur como a unos quinientos metros, hay un cerro, que es su parte central dice en letras blancas, Chala. Debajo de aquel cerro, esta el muelle de pescadores donde se deja ver a uno que otro pescador. Mientras Lulu se baña en media mañana, aprovecho en bajar a la playa frente al hotel. Esta rodeada de rocas y peñas. Poco hacia el norte y hacia el sur su puede ver que hay playa de arena, digamos que a 80 metros de cada lado del hotel. Hacia el lado norte la playa de arena es larga, adornada en su parte superior por pequeñas y rústicas casitas. Como un largo techo, corre la carretera por encima de todas ellas.
María Pía se distrae tirando piedras al mar y yo reflexionando acerca del excelente regalo que me da la vida, el momento de compartir momento tan agradables con mi familia, conectados a la inmensidad de la naturaleza.

María Pía tirando piedras en Chala
Con luz pude observar que hay un problema de limpieza en Chala o mejor dicho en los alrededores del Hotel hacia la playa. Hace falta un malecón, buena pintura e infraestructura para atraer al turista a quedarse varios días, pues normalmente solo van de paso. Noté que en la mañana varios de los carros que estaban en la cochera ya no estaban allí. Eso es signo de que las personas van de paso por el Hotel de Turistas. De todos modos, haré lo posible por regresar a Chala y quedarme un par de noches al menos. Existe también el Hotel Puerto Inka que goza de mucha popularidad.
Pagamos los 114 soles por la habitación y nos invitan desayuno. Tomamos fotos y salimos hacia la ciudad de Arequipa. Chala sería poco a lo que vería en el camino. Grandes precipicios frente a kilómetros de kilómetros de un inmenso mar azul.

De Chala hacia la ciudad de Arequipa
De Chala a la ciudad de Arequipa
Apenas salimos y cruzamos el pueblo de Chala, entramos a un serpentín que bordea el mar hacia nuestro lado derecho y al otro un cerro enorme. La pista es de ida y vuelta. Un solo carril. En muy buen estado.
Parte de la costa o gran parte es de orilla rocosa y lleno de peñas. El sol empieza a brillar fuertemente como verano a pesar que en Lima estamos invierno y el mar se pone azul intenso. Hay algas por toneladas en algunas partes. Otras partes de esta enorme costa, tiene hermosas playas de arena, plagadas de aves de todo tipo, que yacen enterrando sus picos en la arena a lo largo de muchos kilómetros. Nuestro destino siguiente es llegar a la ciudad de Camaná.
A lo largo de la costa, el cerro  que estaba desnudo, se va llenando de una especie de cactos y así continúa por largo rato hasta que desaparecen. Lo que nunca desaparece es la hermosa vista que hay del mar azul. Los pescadores que parecen ser la aguja en el pajar allí por la inmensidad de las playas, se diseñan una especie de casitas semi prehistóricas hechas de piedra de la playa. Estas en forma de ladrillos las colocan una a una, hasta lograr la altura de un metro y la cubren con ramas o algo así. Quizá algas secas. Con el tamaño suficiente para albergar a una sola persona echada, dichos dormitorios se logran ver a lo largo de muchos kilómetros en forma muy escasa. Estoy seguro de que los pescadores pasan la noche allí, en sus largas faenas de pesca. También se dejan ver algunos restaurantes que parecen ya abandonados.
En una curva larga y profunda, se deja ver la playa más hermosa de todo el camino por sus profundas orillas de arena clara. Habíamos llegado al Pueblo de Pescadores. Lástima que aquella hermosa playa, se haya instalado una fábrica de harina de pescado.
Luego de Pescadores alrededor del km 760, viene La Bahía de la Planchada, es pequeña y alberga decenas de embarcaciones. Se veía tan hermosa que no pude evitar parar y tomarme un par de fotos.
Caleta de Pescadores



Ocoña Arequipa
Alrededor del km. 784, luego de más de dos horas según recuerdo aproximadamente, empezamos a alejarnos un poco de la costa y el paisaje se pone verde. Estamos llegando al pueblo de Ocoña. Como una enorme y profunda bahía de pastos verdes, Ocoña nos deja ver un hermoso valle fértil, rodeado por la carretera en forma de una gran herradura. Al fondo el majestuoso mar.
En todo su lado norte, corre un río hasta el mar. Algo impresionante para quedarse sentado horas mirando tan majestosa belleza.
Allí aprovechamos en echar gasolina y cambiar el pañal a la bebe, darle su compota y repletarla de galletas y chocolate. Nosotros para estirar las piernas. Un hermoso brillo solar nos acompaña como si el día mismo estuviese contento de tenernos allí.
Chau Ocoña, nos acordaremos siempre de ti y tu hermosa naturaleza.
Luego de allí, la pista se vuelve larga y desértica. El paisaje es distinto completamente, aunque con sus particularidades. Ya cerca de llegar a la Ciudad de Camaná, empieza a volverse verde por los terrenos de cultivos pegados a la costa. Al cabo de un rato, entramos a la ciudad de Camaná. Hay restaurantes, colegios, negocios y mucha gente. La ciudad es muy dinámica. Nosotros seguimos entrando hacia la costa y llegamos nuevamente hasta la playa donde recorre una pista desgastada y con arena o tierra. Resulta que allí, años atrás un tsunami arrasó toda la costa con sus playas y negocios. Ese mar hermoso y bastante calmo, mostró a la población de lo que puede ser capaz. Mi amigo Armando Sotomayor, pasó por allí poco después del desastre, dijo que solo se veían inodoros dispersos en la arena aun de pie, pues estos al estar bien clavados a la loza del piso, el mar no pudo llevárselos.
Pasamos lentos con el carro como quien entra a una playa fantasma. No se veía lugar donde almorzar, así que nos fuimos hacia la carretera que va paralela a la costanera y encontramos el super restaurant. Había un joven chef que preparaba todo al momento.
Rest El Camarón de Camaná en plena carretera
Su cocina esta a la vista de todos y se le puede ver cocinando. Alli almorzamos un lomo saltado re bestia y un lenguado al ajo, hecho con la magia de la cocina de un cocinero como pocos deben haber en un lugar tan remoto como Camaná, lejano para nosotros que llevábamos muchas horas de viaje. Allí tomé la mejor sopa a la minuta que jamás probé, que pedimos para nuestra niña.

Lenguado en el Camarón de Camaná
Salida de Camaná: Con las barrigas bien llenas y extasiados de la buena cocina del chef, salimos veloces hacia la ciudad de Arequipa decididos a llegar de una vez. Al alejarnos de Camaná, empezamos a trepar una pronunciada pendiente que le llaman algo así como la pendiente del Toro. Esto empieza alrededor del Km. 853 de la Panamaricana Sur. Allí empezamos a trepar hacia la sierra. Se ven letreros que hay zonas de niebla. No en vano, nos coge una niebla que nos deja ver apenas tres líneas de la pista, no más. Hay camiones y más camiones. No se les puede pasar fácilmente. Todos vamos lentos por que no se ve nada. El frio empieza a sentirse e incluso llega una pequeña llovizna. Estamos en las nubes. La bebe continua al cuidado de su nana portátil que es un pequeño DVD, viendo Mickey Mouse.
Alrededor del Km. 895, la pista de tener muchas curvas y de subida, se vuelve recta y desértica. Se logra ver unos nevados que están antes del Ampato. Luego viene el Pedregal  que esta en el Km 918 y se ve la fábrica arequipeña Gloria. Los campos alrededor son verdes, acompañados de gordas vacas pastando alrededor. Se ven puestos de yougurt y quesos por el camino.
Entrevista en Perú TV
Caida la noche, llegamos a la Ciudad de Arequipa. Que locura de tráfico, luego de haber estado casi solos en tanta carretera. Nos da el encuentro nuestra amiga Claudia Caballero en su auto y nos lleva a su cómoda casa a hospedarnos. Se acabó la manejada. Ahora a conversar un rato y descansar, pues al día siguiente tengo una estrevista en la mañana en Perú TV.
Al día siguiente me levanto temprano y a las diez de la mañana ya estaba frente a las cámaras de televisión del programa Hola Arequipa.
 Hablamos sobre el motivo de mi llegada: Un conversatorio ese mismo día en la Alianza Francesa, titulado: Un acercamiento a Exupéry, donde críticos literarios arequipeños buscarán similitudes entre mi obra Lulita la estrella marina y el Principito. La entrevista felizmente un éxito en Perú TV Arequipa.
Ese mismo día, una antigua amiga del colegio, la cual deje de ver desde el año 83 llamada Lucy Montanchez, me invitó a almorzar a su casa, donde comí de Dioses.
Conversamos bastante y recordamos anécdotas de nuestra niñez, junto a su esposo Lucho.
La noche de la Alianza Francesa de Arequipa:
Gaby Arce a mi lado en la mesa
Llegó la noche esperada y algo nervioso estaba. Mi amigo el organizador del evento con la Alianza Francesa, Marcos Vilca, es un autodidacta, crítico literario y profesor de la Universidad. Poco antes me llamó diciendo que tenía un problema. Luego de 15 años de servicio en la universidad así como así, le dijeron que ya no trabajaba más.
Eso demuestra la poca sensibilidad para deshacerse de un profesor que ha dado tanto de si por tanto tiempo. Luego esperamos al escritor poeta Sr. José Gabriel Valdivia que nunca llegó. Así suelen ser algunos compatriotas. Felizmente que asistió la Sra. Gaby Arce que es la presidenta se la asociación de escritores de literuatura infantil.
Ella desde que me vió se mostró muy amable y me presentó sus amistades escritoras. A modo de resumen ella destacó algo importante.
Con Gaby y sus amigos poetas y escritores
Que el cuento para niños que puede ser leído y entretenido para un adulto, ese cuento se perfilaba a ser un clásico de la literatura infantil. Que bueno!! Me dije a mi mismo.
Luego leyó una serie de similitudes entre mi obra Lulita la estrella marina y el Principito que nunca imaginé.
Luego vino el vino de honor y las fotografías. Muchas fotos con jóvenes incluso de la universidad alumnos de mi amigo Marcos Vilca.

Marcos Vilca y sus alumnos
Entrevista en TV UNSA
Esa noche al salir con Marcos, fuimos caminando por la ciudad y como siempre enseñándome sus casas y sus puentes. El es un amante de la ciudad y de la lectura. Ya algo tarde llegue a la casa a descansar, antes me tomé un pisquito para relajar.
Al día siguiente por la mañana, tuve otra entrevista en TV UNSA que es la televisión de la universidad.
Allí tuve una larga entrevista de 15 minutos aproximadamente. Salí de allí y me fui a la Radio Melodía donde me esperaban. Salí en AM y luego en FM para todo Arequipa. Me dije, ya! Salí de todas las entrevistas. Ahora a divertirme y gozar del viaje. Ese día por la tarde llegó mi amigo Armando e hicimos una parrillada. Yo para variar tuve algo que hacer a último momento, pues la revista Justo Medio me había pedido una nota de mi conversatorio en la Alianza Francesa. Con el tiempo en contra y la parrilla ardiente con rica carne arequipeña, logré pasar la información y la nota se publicó. Gracias amigo César por el apoyó en tu revista! Comimos y tomamos varios rones. ¡Que rico!
Viaje al Santuario de la Virgen de Chapi:

En la Virgen de Chapi Arequipa
El 28 de julio, salimos a las afueras de la ciudad de Arequipa. Pasamos el Molino de Sabandía, hasta coger un serpentín de curvas, rodeadas de montañas que iban hacia el cielo. Alrededor de las dos horas de recorrido llegamos al Santuario.


Allí mucha gente compra unas casitas de madera para quemarlas como ofrenda o algo así, símbolo de que la virgencita te dará una nueva casa. Nosotros como muchos, construimos la nuestra de piedras y dentro colocamos unas velas. Luego escuchamos algo de misa y bajamos hacia el estacionamiento. Allí venden gaseosas, panes de trigo, rellenos de queso y demás. También hay menesterosos restaurantes con comidas típicas. En verdad Chapi es un lugar muy pobre, donde parece que la gente apenas logra sobrevivir. El cielo es impresionantemente azul.
Visita al Molino de Sabandía: Más cerca de la ciudad de Arequipa, como a veinte minutos o menos. Allí hay una casa enorme con un molino que se mueve gracias a las aguas del río.
El molino es una rueda a forma de carreta, que gira dentro de un molde redondo en el piso. En los alrededores la naturaleza es bellísima.

María Pía en el Molino Sabandía
 Hay caballos para pasear, un águila para tomarse fotos, patos, gallos, gallinas y gansos. Venden helados y queso helado que es un dulce típico arequipeño, que para mi es un helado que te lo ponen en un vaso plástico. Las cristalinas aguas del río recorren el verde lugar, donde claramente se ven los volcanes Chachani y Misti.
De regreso fuimos a almorzar a un restaurant enorme con jardín y juegos para niños. Allí me la pasé viendo como  mi hija se subía una y otra vez a las resbaladeras. Comí ese día un enorme plato de seco de cordero, rebueno!. El precio alrededor de 20 soles, cómodo. Lulu comió un rocoto relleno que le encanta.
El órgano Belga de la Catedral
Ese día por la noche recibí una llamada en la que era invitado el lunes a medio día a un programa de cocina en el que invitan a personalidades de todo tipo. Mi amiga Grace la conductora, me pidió que asistiera. Así que decidí quedarme unos días más.
Turismo en la Ciudad de Arequipa: Esta vez fui a ver el órgano Belga que alberga la Catedral de Arequipa.
Es uno de los diez órganos que quedan en excelente estado en el mundo. Aquí en América en la ciudad de Cali, hay otro más de las mismas características. La catedral de Arequipa es impresionante. Fue construida en el siglo XVII.
Luego de allí fuimos a los Claustros, que es otra antigua edificación y enorme, adornada con columnas talladas con extraños dibujos.

Los Claustros
También visitamos un centro comercial nuevo, donde la librería Z Book Store vende mi obra Lulita la estrella marina. Por supuesto que la encontramos y hasta le tomamos una foto en el estante.

Mi Obra Lulita la estrella marina
Arequipa tiene una gran presencia arquitectónica, capaz de dejar boca abierta a cualquier turista. Hay mucha historia y casas por doquier muy antiguas. Calles estrechas y de piedra como las ciudades de Europa.
Me siento orgulloso de que exista en mi país una ciudad así y que esté al alcance de ir en mi propio auto. Poco antes de salir de Arequipa, me entrevistaron nuevamente en e programa que dirige mi amiga Grace de la prestigiosa revista Mia Magazine de Arequipa. Una de las cosas que puedo decir es que gracias a mi obra Lulita la estrella marina es que conosco nuevos lugares y gente tan especial como la que he conocido en todo este camino.

Con mi amiga Grace en su programa
¡Pronto regresaré Arequipa!
!Pronto recorreré el mundo!

Reflexionando sobre nuestras Fiestas Patrias

Reflexionando sobre nuestras Fiestas Patrias
Tuve la feliz oportunidad de venir hasta Arequipa a participar de un evento literario en la Alianza Francesa, donde pasaría también las fiestas patrias.
La ciudad es hermosa y bastante limpia, cosa que da gusto ver. La plaza está ordenada de escarapelas gigantes, cientos de palomas comiendo lo que les dan. Hay muchos turistas alrededor, tomando fotos, sentados en la catedral leyendo, otros paseando en buses de dos pisos y en común, deslumbrados por tanta belleza que adorna la ciudad.
Los Claustros
Me refiero por ejemplo, a la Catedral de Arequipa construida en el siglo XVII, donde alberga un órgano de origen belga de calidad extraordinaria. Solo quedan diez en el mundo en excelente estado como el de Arequipa.  En Cali hay otro, sumando dos los que hay en Sudamérica. Muy cerca de allí están Los Claustros, que fueron construidos por los Jesuitas en 1660.
También uno se puede transportar a otra época cuando visita el antiguo Barrio de San Lázaro, que mantiene sus estrechas calles al estilo europeo. En dicho lugar se establecieron los sacerdotes dominicos en 1,538 y construyeron una ermita para la evangelización de los nativos.
Esto, es tan solo una parte de todo lo que tenemos en riqueza arquitectónica en nuestro país, aparte de una milenaria historia que pocos países pueden mostrar. Dicho patrimonio cultural, lo tenemos a lo largo y ancho de nuestro querido Perú.
Entonces debemos reflexionar sobre algo. Teniendo tanto que exponer y estar orgullosos de nuestra tierra,  Por qué razón cometemos tantos atropellos contra nuestro Perú, aquel que nos acoge y saca pecho por nosotros?
En el día a día, veo personas que comen un plátano o una mandarina y arrojan las cáscaras a la ciudad. Es común ver como una botella plástica de gaseosa es arrojada por la ventanilla de un auto o un bus. Papeles de todo tipo como envoltorios de galletas, helados y demás, son arrojados constantemente a la calle por donde transitamos todos los días. Lo peor, es que muchas veces delante de nuestros hijos lo hacemos una y otra vez, los que aprenderán a ser los futuros saboteadores de nuestra bella ciudad.
Lo  más vil aún, es que nuestra destrucción llega a niveles mayores, tales como pintar la piedra de los doce ángulos en Cuzco o dejar nuestra firma en cualquier complejo arqueológico que podamos, como si estuviésemos en guerra con nuestro propio país. Eso demuestra el bajo nivel de cariño que tenemos hacia nosotros mismos y que lo extendemos a todo lo que nos rodea.
Como una enfermedad que llevamos dentro, se hace perceptible cuando decimos frases como: ¡este país! Gente de todo tipo lo dice, incluso la he escuchado de los padres de la patria.  Empecemos a corregir dicha frase y empecemos a decir: ¡Nuestro país! Sintámonos orgullosos de ser peruanos y de decirlo abiertamente. Mantengamos nuestro país limpio y ordenado.
Reflexionemos de estos días de fiestas patrias, en el cumpleaños de nuestro Perú. Que le vamos a regalar a nuestra patria cada uno de nosotros los peruanos?
Empecemos guardando ese papelito en nuestro bolsillo, hasta ubicar un tacho de basura o hasta botarlo en nuestra casa. Demos el ejemplo a nuestros hijos y a la vez a nuestros queridos turistas que nos vienen a visitar. No olvidemos que ellos tienen todo el derecho a rodearse de una ciudad limpia, como también nuestros hijos, vecinos y amigos.

martes, 19 de julio de 2011

!No tengo tiempo!

Una frase que frena nuestro potencial.

Tres palabras que frenan nuestras vidas y que parecen hasta detener el mundo. Una frase que nos delata y dice mucho de nosotros mismos, que refleja la poca disponibilidad a ofrecer un esfuerzo más, la que nos frena día a día. Por donde vamos, la repetimos robotizados una y otra vez, recorriendo la vida en automático, tal cual una botella plástica que recorre el río a merced de su corriente. Corremos excusándonos a diestra y siniestra que el trabajo nos quita el tiempo, que tenemos que hacer, que tratamos pero no se puede, terminando rendidos con la conocida frase, es que no tengo tiempo.  La expresión nos hace continuar dóciles en el caos que estamos inmersos, sin poder detenernos un momento a contemplar, pensar, planificar, coger nuestro norte nuevamente.
Particularmente, el no tengo tiempo fue parte de mi vocabulario común, hasta que tuve la feliz oportunidad de participar en un taller de liderazgo, llamado Life Symphony, el cual recomiendo mucho por las poderosas herramientas que recibimos. Allí me pude dar cuenta que uno debe darse  tiempo para cumplir nuestras metas y sueños.  Fue en ese lugar, donde me hicieron ver que podía pisar el acelerador de mi vida, hacer cosas realmente sorprendentes y dejar de lado la saboteadora frase. Gracias a Dios aquella expresión prácticamente quedó en el olvido y me esfuerzo cada vez más en perseguir mis metas, sin poner excusas.
Recordemos un momento nuestra etapa de juventud, repletos de sueños, pensando que  todos son realizables. Pasan los años, quedando esta atrás  y uno se va contagiando de todo tipo de temores, que se anteponen en nuestro camino como una niebla, que nos impide ver con claridad nuestros deseos. Aquellos miedos paralizan nuestro ser para dar el paso adelante, ganar una oportunidad más o una nueva experiencia para aprender. Luego que nos detiene, ese miedo se vuelve sonoro en la frase: ¡es que no tengo tiempo! Sin duda, nos pasaremos el resto de la vida repitiendo una y otra vez lo mismo, si no tomamos la debida responsabilidad y dar de una vez lo mejor de nosotros. Está demostrado que somos capaces de hacer y lograr lo que queramos, entones me pregunto siempre:
Por qué seguimos haciendo lo que no nos agrada?
Por qué seguimos poniendo más excusas como que el tiempo fuese el culpable de nuestra falta de decisión?
Cuando nos hacemos adultos, el virus continúa bien enraizado, listo para causar más daño. Ya no se contenta con nosotros, en adelante perjudicará a la familia que formemos. Es muy común escuchar: quiero tener hijos, es lo más maravilloso de la vida. Una vez que estos llegan, los padres siguen más avocados a sus quehaceres diarios, algunos adictos al trabajo, que olvidamos todo lo demás. Cuando los padres regresan por fin a casa cansados de un largo día, hacen relucir nuevamente el virus del no tengo tiempo. Para mala suerte del niño debe escucharla reiteradas veces y por muchos años hasta que sea parte de él, debilitando su autoestima, cayendo de a pocos en esa terrible enfermedad.
Claramente dicha situación se refleja en mi primera obra Lulita la estrella marina, que es un relato dedicado a la familia. En un fragmento, Lulita viaja al mundo de las estrellas celestiales para brillar y sentirse importante. En medio de una conversación con una estrella celestial, escucha nuevamente la frase. Ella no puede evitar reflexionar de aquella familiar expresión: ¡No tengo tiempo! a mí me suena a no tengo ganas, pensó Lulita la estrella marina.
Cada uno conoce bien sus sueños, algunos quizá estén guardados en lo más recóndito de nuestro ser. Hagamos un esfuerzo y busquemos ratos libres para luchar por ellos. Será el mejor ejemplo que reciban nuestros hijos y nosotros mismos. Darse un tiempo para dar el paso, garantiza el antídoto que matará a ese virus paralizador.